domingo, marzo 13, 2005

En un mundo.....

distinto había una vez un país en el que:
presos de la banda terrorista ETA recluidos en Francia no deberán pagar, como el resto de los alumnos, una matrícula cuyo precio oscila entre los 600 y los 750 euros en algunas carreras. Menos de 20 euros será todo lo que abonarán por recibir formación universitaria. La matriculación de los etarras recluidos en las cárceles francesas fue comunicada hace ya varias semanas por el rector y por los vicerrectores de Ordenación Académica, Iñaki Goirizelaia y de alumnos, Maite Erro, a los decanos.

Y al final los etarras comieron perdices y fueron felices.

A que parece más bien un cuento de un mundo al revés. Pues no, es la pura y dura realidad.

Aquí, en España, si matas y mantienes aterrorizado a toda una población, te premian.
Los privilegios que le dan a presos etarras es una de las cosas que más me indignan en este mundo. No es antidemocrático castigar como merecen a unos asesinos, antidemocrático, por no mencionar miles de adjetivos más, es no castigarlos como merecen.